Y todo el mundo, toda la vida se le aparecieron como una broma incomprensible e inútil... Habiendo apartado la vista del agua y mirando el cielo, recordó de nuevo cómo el destino, en la persona de una mujer desconocida, lo había acariciado sin querer; recordó los sueños y las imágenes del verano, y su vida le pareció sumamente pobre, miserable e incolora...
El Beso
Anton Chejov


2 comentarios desde el mas allá:
ah, los grandes...
( http://elbodegon.blogspot.com/ )
entre los grandes...
un abrazo
gracias
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